Y la guitarra me dió una escalera para subir a bailar a tu árbol,
mientras bebes un vaso de ron y cocacola con hielo,
escucho la música en mi emepecuatro y bailo al compás,
arriba del árbol de tu patio, no importa que sólo yo escuche a la banda,
la batería a tempo, las guitarras separadas y las voces del coro,
y canto con los ojos cerrados afirmado en las notas,
y te ríes con las piernas cruzadas,
abro los ojos para ver tus calcetines rojos.
Y déjame decirte que después de tu partida,
el viento voló los papeles de la calle,
y se elevaron para acentuar tu ausencia,
olvidados papeles de los náuticos, prácticos y farmacéuticos,
mientras corrren para alcanzar el tren metropolitano,
el pandero le da otra marca a los platillos en mis oídos,
y me río mientras canto y sigo bailando arriba del árbol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario