martes, 19 de mayo de 2009

Otra vez

Y la guitarra me dió una escalera para subir a bailar a tu árbol,

mientras bebes un vaso de ron y cocacola con hielo,

escucho la música en mi emepecuatro y bailo al compás,

arriba del árbol de tu patio, no importa que sólo yo escuche a la banda,

la batería a tempo, las guitarras separadas y las voces del coro,

y canto con los ojos cerrados afirmado en las notas,

y te ríes con las piernas cruzadas,

abro los ojos para ver tus calcetines rojos.

Y déjame decirte que después de tu partida,

el viento voló los papeles de la calle,

y se elevaron para acentuar tu ausencia,

olvidados papeles de los náuticos, prácticos y farmacéuticos,

mientras corrren para alcanzar el tren metropolitano,

el pandero le da otra marca a los platillos en mis oídos,

y me río mientras canto y sigo bailando arriba del árbol.

No hay comentarios: