domingo, 27 de diciembre de 2009

Incendio en Valparaíso




Acre la nube nos hace llorar en calle Victoria,
el sonido de los motores de los aviones hidrantes
me recuerda cuando la muerte andaba por esas mismas calles.

Los helicópteros vuelan entre las cenizas de formas perfectas que también vuelan
como la hoja de litre negra y calcinada pero intacta
que desde las nubes ha caído en el estanque de agua del patio.
O la hoja de eucaliptus abrasada en su danza mortal
como enroscándose hacia el cielo y separándose de su árbol,
vuela hecha ceniza entre golondrinas insectívoras
y las gaviotas que han citado a reunión giratoria de emergencia.

Viajo en medio del humo,
y el porfiado sonido de las aspas como revolviéndolo todo
los arbustos de la tierra, los arbustos del fuego, sus cenizas en el aire,
y los aviones del agua,
interminables y minúsculos dromedarios aéreos.

El sol anaranjado sigue calentando la tarde,
el viento del sur sigue trayendo las llamas amarillas más cerca de tu casa.

Ruedas y velas nos permitirían escapar,
mas sólo tú tienes la llave y no te irás
el incendio se acerca y sólo quieres dormir
y ser hoja en un incendio forestal
para volver al cielo.

martes, 15 de diciembre de 2009

Auxs armes

Tú, amigo que has visto la aurora boreal transformarse en hoyo negro
me preguntas donde poner a tantos y tantas que se quedan sin planeta,
busqué en las carpetas "importante" y "urgente" y no había nada,
monté entonces mi bicicleta y recorrí varios satélites de Júpiter
buscando un hogar para tus desamparados y agua para regar los jardines
donde puedan amarse
y cultivar pommes de terre y manzanas,
mas nada que se le pareciera hallé en las cercanías.

Sin embargo en un cosmódromo cercano a tu lugar,
hay una puerta,
nada especial la puerta, salvo por sus bisagras azules y la escala.

Te saludan del otro lado y subes hermano
y ves el sol
y ves el Huayna Pichu y el Aconcagua
y tienen agua en abundancia
y montañas para enmontañarse uno si quiere los días y las noches
y hacer el amor con el universo y con sus materias oscuras,
y con sus estrellas luminosas.
tienen también mucha paz,
y bicicletas y volantines para encumbrar cuando el viento.

Están sus selvas no descritas y sus viajeros
que gustan de parir palabras,
tu sabes cher Marcos de lo que escribo,
sólo espero que al recibo de la presente
te encuentres bien de salud y en compañía
de tus seres queridos.

De todas formas seguiré buscando respuestas para tu ecuación.