Cuando las estrellas están en los cerros en vez de estar en el mar,
y tu voz y la redonda luminosa sandía suspendida,
flota por la niebla un miércoles santo,y tu voz y la redonda luminosa sandía suspendida,
campanadas a repique escuchamos en el anfiteatro.
¿Podrá el árbol enseñarnos a construir una hoja
o la flor un guiño austral a la nube ?De nuevo tus pasos, y tus versos,
de nuevo tu presencia detiene un poco el tiempo,
porque a veces me equivoco a propósito sin proponérmelo,
y te cuento y descubro
que no tengo nada para darte.
Desde el mar obscuro oigo
caer las cadenas de las anclas para fondear un barco
en este puerto grande,
que espera tu barca.
y te cuento y descubro
que no tengo nada para darte.
Desde el mar obscuro oigo
caer las cadenas de las anclas para fondear un barco
en este puerto grande,
que espera tu barca.