lunes, 20 de octubre de 2008

La ópera y la lluvia

Escucho Madamme Butterfly a todo volumen para embotar mis sentidos, mientras la lluvia sigue tratando de borrar lo imborrable. Bebo otro vaso de ron para olvidar el olvido y siento cada nota de esta partitura que me lleva a tu árbol y a tu escalera.
A veces miro el mar desde esta ventana por si tu barca volviera a este puerto bastardo como el tiempo, que pasa vacío por mi reloj sin horas, cada segundo se transforma en un año, mientras la lluvia me obliga a empezar de nuevo con la historia.
Quisiera que la voz triste que canta me hiciera volver a tu árbol risueño de frutas y hojas en movimiento, que el tiempo pudiese volver hasta justo antes de tu partida.
¿nunca dejarán de llover estas lágrimas sucias?
¿era cierto entonces que el amor es breve y el olvido eterno?
Sólo tu patio llovido y tu árbol me mantienen, hasta que vuelvas a darme tu aliento que me hace inmortal y podamos navegar por la galaxia y mirar todo desde arriba.

miércoles, 15 de octubre de 2008

De visita en Solitariolandia

Cuando busco mis llaves y encuentro tus regalos,
y vienes con la lluvia desde mi lámpara,
me marchito como un recuerdo borroso y me caigo,
ausente y solitario.

Busco entre las siluetas y te veo mil veces y te pierdo mil una,
los perros salieron a las calles a comerse el viento y el día,
destornilladores sedientos y máquinas corruptas,
robándose los espacios donde las niñas posan sus miradas,
con sus letreros monótonos,
con falsas sonrisas congeladas, con sus pulgares hacia arriba,
y yo sabiendo que mienten,
sigo caminando en silencio azul y transparente,
mis zapatos comienzan a deshacerse
junto a mi versión de la soledad.

sábado, 11 de octubre de 2008

Dame un minuto por favor.

Déjame decirte que no alcanzo a encontrar las palabras para volver a encantarte,
que no puedo detener el tren para bajar en tu estación,
talvez en la próxima estación yo me baje para verte pasar en otro tren difícil de detener,
en fin,
es cuanto alcanzo a decir,
pero no te vayas
sós el amor.

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿Dónde estarás princesita?

Cuando cierro los ojos y te me apareces con tu risa con magia,
sueño aquellos sueños que juntos una noche de invierno nos contamos,
sin nada más entre tú y yo,
me ausento también y muero otro poco en tu ausencia,
de hielo y espada,

¿Estarás en la distancia infinita mirando por la ventana las hojas moverse bajo la escalera?
¿Volverá algún día tu barca a este puerto solitario?

Cuando cierro los ojos y abro tu puerta pintada de escaleras,
te me apareces otra vez.

jueves, 2 de octubre de 2008

El amor como elemento químico.

Se me olvida siempre que el mar de mi tierra
es salado como las lágrimas
y frío como el viento.

amo tu recuerdo alegre
que me pone triste
cuando miro el mar.

Te amaré siempre.