lunes 22 de junio de 2009

Nothing else to do.

She did not answer the call
because it was too late,
just a little alone running back,
the blogger fish,
waiting and showing his bike light,
a signal of loneliness,
trying to see her face
at the moon train station
while her going to school
is stopped by a call,
on a bus looking through the glass,
to the same loved sea shore,
if you love the sea shore.

And now in the silenced space,
clapping the words to air,
again like birds singing at your windows,
again without the meaning of the light movements,
again in the first day place.
What a bad day,
Nothing else to do.

If your walking on my brain
could be nearest than your eyes,
if the stone could fall at least,
while you light the fire’s wood,
just write “hola” in the air with your finger tip,
and it will rain again
over the sea.

miércoles 17 de junio de 2009

Tipos de emcís

Tipos de emcís:
El consagrado,
los principiantes, el dibujante, los estudiantes,
la prostituta y el bombero,
el carabinero,
el oficinista, la señorita y los artistas.

Tipos de emcís:
La vendedora, las fumadoras,
están los finados,
los endeudados y los callados,
los que han tocado con una banda,
lo que nunca han escrito una palabra,
los que no saben leer y sí saben emciar.

Tipos de emcís:
A los que les toca actuar a las tres,
los que nunca actuarán,
los decadentes, las resplandecientes,
y del acuario sólo un notario, el más honrado,
está el soldado,
el buzo, el ayudante
el capitán y el tripulante.

Tipos de emcís:
Los que vienen de vuelta
los que recién parten,
los que han publicado
los que han pirateado
los emcís que vigilan.

Tipos de emcís:
La que me sopla
los emcís ciclistas,
las emcís tenistas,
los basquetbolistas,
los emcís comunistas,
los que nos molestan,
las patinadoras desubicadas,
los emcís peinados,
los emcís pelados,
los friolentos y los raperos.
El más probable
el emcí de al lado.

Tipos de emcís:
El emcí que besaste,
al que enamoraste,
el alquimista,
la chistosita,
la princesita,
la más bonita.

miércoles 10 de junio de 2009

Luciérnagas

Y si no hay luciérnagas en mi tierra
será para que brilles tú,
junto al fuego.

Se me aparece tu perfume por ejemplo
como recuerdo,
y pájaros pequeños cantando en el patio
canciones del hip hop,
y más lluvia,
mi mejor secreto,
y sigues brillando en la noche,
junto al fuego.

Mar de fuego

Luego vino tu ausencia
comandada por las cartas de Marsella
y me fui acercando al mar de fuego
desde la orilla puedo ver aún las bombas y las esquirlas
buscando las vidas que quedan,
las niñas y las balas que buscan sus pequeños corazones.

Me sumerjo en las olas de fuego,
puedo ver como el ave Fénix busca sus cenizas,
tarea inútil en este piélago de llamas,
sus cenizas se han dispersado
y vuelto a quemar,
nadie llega a la otra orilla.

Naves heroicas y argonautas
han quedado detenidos
y ausentes,
mis alas son muñones quemados
y mi rostro se ha evaporado,
el caracol de mar que conmigo cantaba
yace inerte y vacío,
mi abrigo de hojas de nalca
se rompe, quiebra y desmorona.

Una llamarada arrebata mis recuerdos.
¿Cuántas armas quedan? ¿Cuántas balas?
Desde imágenes borrosas,
en medio del humo
veo tu mano que señala
hacia la sed inmensa
de tu abrazo
que me queda en este naufragio.

Veo arder el hospital lleno de muertos
y de heridos sangrantes,
hijos ametrallados
calcinados,
padres que lloran
mientras arde el piso rojo.

Mar de fuego,
tu partida fue peor
que tu ausencia.

Ciclovía de invierno

Infinita la nube me detiene
me desconfigura
me vuelve a configurar
en el cielo flota
me hace volver a mirarla
entonces cambia,
no la encuentro.

¿Qué os pasa hoy aéreas nubes?

Trocan y caen
vuelven al volar y al flotar
riéndose como neblinas
ocultando y develando al sol a su antojo,
entreteniéndome,
como si no tuviese
que llegar antes de las 9 al trabajo.

Absentia 2

Acá, de tu día ausente,
escribiendo,
mientras el mundo se despedaza,
y los números me saludan
desde tus cabellos entre mis dedos,
los duendes encantan las pantallas
con mensajes electrónicos,
y estos sistemas y tu cero,
para tu regreso.

Geopreguntas

Cuando la cordillera de los Andes,
la joven montaña y su isla tectónica
se encuentran en el fondo del mar
con la placa del Pacífico, entonces
¿sube la nube?
¿suben el cóndor y su vuelo?
¿sube la vicuña en la pampa?

Y la misma chica que lo espera,
con su teléfono móvil
le dice que aún hay tiempo.