jueves, 18 de marzo de 2010

las simples cosas

¿Cómo reconstruir la catedral de la montaña
para recuperar tu crítica?.

El tiple y la síncopa,
la absuelta necesidad de las cosas más simples
mis errores y olvidos
el soplo que hacías con tu mano extendida
como un beso de aire.

¿Y dónde habita esa taza de té?
El árbol de tu patio
tu cigarro "Kent One" sin encender

Recuerdo la rosa seca del crucifijo
y la foto de tu hermana
o nuestros zapatos sin orden en el piso iluminado apenas por una luz lejana.

¿Cómo explicarle a las gaviotas de la ciclovía
que mañana tampoco?

Y despertar al otro día
sin anillo
sin orejas
sin boca, sin ojos
sin nada parecido a una psiquis
sin tu desayuno.

Ver la cordillera derretida
inundando las canciones
la guitarra quemada
mi violonchelo aplastado por adobes de barro
entre edificios agrietados
los lugares comunes de mi verso
los cementerios para flautistas amnésicos
y para ciclistas.

Mi teléfono sucio
la canción de U2
la fotografía del terminal un sábado de equinoccio.

Sólo duermo
la moneda, la mañana,
las simples cosas,
la lluvia que borra las letras del cuaderno rojo.

martes, 16 de marzo de 2010

El vómito


Hace tiempo que me siento intoxicado con algunas palabras,
las que no me atreví a escribir
las palabras tóxicas
como esa vez que caminamos sin tomarnos las manos,
las palabrotas por ejemplo la vieja culiá o el viejo culiao
también me intoxican las palabras soberbia y egolatría
se me repiten con un sabor ácido que corroe mi esófago
tengo la certeza del vómito que viene subiendo
la segunda ola del tsunami contrae mi estómago
y sin más sube veloz y tibia y líquida como una eyaculación
palabras podridas yacen en el lavamanos y obstruyen el desagüe
los trozos de mi última comida,
me arde el paladar y de mi nariz cuelgan palabras y arroces.

Una tercera ola de vino con durazno me sacude
las innombrables
las hijas de puta, las asesinas palabras
las incestuosas, la pus maloliente,
el callejón de los meados,
lo peor del ser humano y la pobreza sale de mi boca entre mucosidades.

- Mañana arreglo la cagá que dejé con la wueá de vómito.

Un poco de agua limpia mi boca
otro poco limpia mi sed
tomo aire
ya me siento mejor.

lunes, 15 de marzo de 2010

Luciérnagas y noctilucas.


Despacio te desnudo para entrar al mar
qui se mélange avec les étoiles
del poncho galáctico de la noche que nos abriga.

Tus pies escriben delicadas huellas de arena
como guía para los albatros y las gaviotas pequeñas que se extravían.
Una luciérnaga borracha detiene su vuelo
señala hacia el mar
y se ofrece a iluminar mi violonchelo
sentándose en las efes de cedro
que para mí siempre fueron sombras de integrales especulares.

Y tú jugando a las alfonsinas
me llevas entre olas y algas,
me das faroles huidobrianos de noctilucas
y para respirar bajo el agua una gran caracola nerudiana.

El coro de las ballenas viajeras
con sus complejas partituras canta delfinescas sonatas.
¿Dónde tu mano me dejará avanzar en las columnas de aguas?
¿En qué estación submarina a encontrarte volveré?
Se atreven los locos del Marcos Riesco
a cantarle tonadas jaibescas
para la despedida de la pareja humana.

En la playa la luciole dort sur mon violoncelle.

martes, 2 de marzo de 2010

Para tus ojos nuevos princesita

Y tuve que descender al infierno
y al día tercero cuando quise volver a contarte de mi viaje
no encontré la salida.

Ella no tiene màs un embriòn en su vientre
pero tiene un amor nuevo
yo no tengo princesa
pero tengo su recuerdo tibio.

Sólo ese grande amor que me regalaste
mantiene la esperanza de tener tu risa entre mis brazos,
y tus besos de amor y tus aros perdidos.

Como sabes que invento estos versos desordenados
para tus ojos,
el poeta clandestino que recogiste un dìa,
dice que te espera y te busca
en la estación como siempre, todos los dìas.

lunes, 4 de enero de 2010

El primero de dosmil diez (andante ma non troppo)




Y tú : perejil sin hojas
que de puro solitaria te confundes con los ríos de nieblas matinales,
para no perdonarme me besas,
y me dices adiós con un durazno a medio comer en tu mano
y luego me voy sonriendo de nuevo para adentro,
para los pasos,
a comer con los traidores y las traidoras
y con los escuchadores de músicas vulgares sin matemáticas,
para que no digan que el Minotauro tatuado en el pecho is gorgeous
que es como ir a decirle a Newton el precio de las manzanas.
Chao no más.
Perejilientos y perejilientas del mundo: ¡ A La Bastilla !

Para cuando tu bus ya ha partido
pedaleo
para hacer avanzar el planeta bajo los neumáticos
y no avanzar yo,
y como el viento está en contra
la tierra se demora en girar
me apoyo en el botón creador de sintaxis (sin querer)
y salen idiomas nuevos por la bocina
y gramáticas desconocidas y letras y símbolos
se imprimen los significados por el retrovisor
y los fonemas se desinflan como moluscos moribundos.

¡Ah! la perra maldita de la palabra
¡Ah! la diosa bendita de la palabra
¡Ah! la puta que parió a la semántica
¡Ea! barqueros sin barca
pescadores sin peces
redes secas en las playas
costras secas en las rodillas.


Tú, mi perejil sin hojas
déjame sanarte con las manos
como lo hizo el flaco de Asís
yo, tu franciscano confesor
abrigaré tu pié en mi abdomen tibio bajo la segunda camiseta.

Si vienes a mí te haré pescadora,
de peces brillantes
de ostras perlíferas
de cochayuyos dorados
de justicia sin límites,
de poecracias para las niñas
y de hojas
para mi perejil.