viernes, 3 de abril de 2009

Gaviotas de noche

Inmóvil y en silencio cruza el cielo nocturno y volando una gaviota blanca
y se deja ver por mi patio oscuro, en la noche fría,
el aire se rasga mil veces y un vuelo de roca alumbra las nubes plomas,
no alcanzó para estrella fugaz porque le faltaba altura,
ni para satélite porque era más rápida,
llena de tu ausencia no se movió mientras cruzaba el cielo,
me ignoró y suguió rauda entre las constelaciones de Orión y Canis Mayor,
nada cambió en mi planeta,
y todo cambió esa noche de gaviotas tibias y displicentes.

PD: Sigo tus huellas, pero la lluvia me distrae.
Moraleja: Alguien allá afuera nos vigila.

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