jueves, 18 de marzo de 2010

las simples cosas

¿Cómo reconstruir la catedral de la montaña
para recuperar tu crítica?.

El tiple y la síncopa,
la absuelta necesidad de las cosas más simples
mis errores y olvidos
el soplo que hacías con tu mano extendida
como un beso de aire.

¿Y dónde habita esa taza de té?
El árbol de tu patio
tu cigarro "Kent One" sin encender

Recuerdo la rosa seca del crucifijo
y la foto de tu hermana
o nuestros zapatos sin orden en el piso iluminado apenas por una luz lejana.

¿Cómo explicarle a las gaviotas de la ciclovía
que mañana tampoco?

Y despertar al otro día
sin anillo
sin orejas
sin boca, sin ojos
sin nada parecido a una psiquis
sin tu desayuno.

Ver la cordillera derretida
inundando las canciones
la guitarra quemada
mi violonchelo aplastado por adobes de barro
entre edificios agrietados
los lugares comunes de mi verso
los cementerios para flautistas amnésicos
y para ciclistas.

Mi teléfono sucio
la canción de U2
la fotografía del terminal un sábado de equinoccio.

Sólo duermo
la moneda, la mañana,
las simples cosas,
la lluvia que borra las letras del cuaderno rojo.

No hay comentarios: