Y de tu regazo salto a los cúmulos globulares y a las farmacias,
camino entre los peces y las frutillas,
nado en mares de caminantes,
del agua rescato caballitos de pelo rosa
y algún prototipo de corrientógrafo de ultra bajo costo,
instrumentos y animales mágicos brotan desde las aguas.
Los perejiles y los cilantros reposan en las veredas,
mientras al otro lado del mundo las bombas caen sobre las cunas.
Es sábado,
las machas y los choritos se debaten en los canastos,
y los congrios gotean colgados,
el piso está mojado y le roban la cartera a una señora.
Sigo por la calle y por el patio,
recuerdo tu pubis,
compro al fin un brócoli y unos choclos transgénicos,
pienso en tí y tus besos mientras compro las verduras.
Sigo esperando que la lluvia y mi nieta Amparo,
se vengan a este sábado,
del agua los caballitos de pelo rosa yo rescataré.
1 comentario:
Sorprendente, y esperado, como el bàlsamo en mis pies resecos por la caminata hasta tus sentidos.
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